SALMOREJO DE MANGO CON DADOS DE RAPE Y GAMBAS SALTEADOS CON PAN FRITO

El verano es una época ideal para cuidar la alimentación y seguir una dieta sana y equilibrada, y las cremas y sopas frías son una gran opción para mantenernos hidratados y nutridos en los días calurosos, en los que nuestro cuerpo necesita más vitaminas y minerales que proteínas y nos ofrecen además una forma diferente y muy variada de comer verduras y frutas.
La mayoría de las recetas son sencillas y rápidas de elaborar y nos ofrecen mil y una posibilidades pudiendo mezclar otros ingredientes como patatas, leche o huevos... Cuanto más ingredientes tengan, más nutritivas serán.
Las sopas y cremas frías son accesibles por precio, por temporada y  por origen. Hay sopas de veranos tradicionales de algunas regiones de nuestro país que son tan buenas en todos los sentidos, que las disfrutamos desde cualquier punto de España, y aún han llegado más lejos. Nuestra cultura gastronómica ha traspasado fronteras con la cocina de vanguardia, pero hay mucho de tradición en la mayoría de estas recetas. Las más conocidas son el gazpacho, el salmorejo, el ajoblanco o la porra antequerana. No obstante más allá de nuestras fronteras hay también sopas y cremas frías que quizás no conozcamos tanto pero son igual de refrescantes y ricas que las nacionales. Os invito a hacer conmigo un viaje por el mundo para conocerlas...

Vichyssoise (Francia)



Esta crema fría mundialmente conocida se prepara con ingredientes muy sencillos: puerro, cebolla, patata, leche y nata. Es inconfundible su color blanco y su cremosa textura.

Sopa fría de aguacate (México)



Su origen parece estar en la ciudad Atlixco, en Puebla. Su sabor es de lo más refrescante y además es un plato muy nutritivo. Entre sus ingredientes encontramos aguacates, chile jalapeño, pimienta de cayena y cilantro.

Tzatziki (Grecia y Turquía)



Esta tradicional salsa se convierte en verano en la mejor sopa fría para calmar la sed. Elaborada con yogur griego, pepino rallado, aceite, zumo de limón, ajo, perejil, menta, pimienta y/o eneldo. Su sabor tiene un toque cítrico que la hace deliciosa.

Crema fría de calabaza y naranja (Marruecos)



En la región marroquí de Doukala adoran las cabalazas y es algo que se nota en su gastronomía. Uno de sus platos más famosos es esta crema con muchas especias.

Borsch (Rusia, Polonia, Lituania)



Es la sopa veraniega más consumida en estos países. Se trata de un caldo de remolacha preparada con nata ácida, kéfir o yogurt y a la que se añade huevo cocido, eneldo y perejil.

Tarator (Bulgaria y Albania)



Se trata de una deliciosa fría de yogur con pepino y eneldo que aporta frescor en los días más calurosos. Se suele tomar como tentempié o aperitivo.

Sopa de Cantaloupe (India y África)


El melón de Cantaloupe es el protagonista de esta crema al que se le acompaña con yogur griego, limón y menta. Se puede tomar como primer plato o postre.

Sopa fría de Minestrone (Italia)


Los italianos, sobre todo los milaneses, toman muy a menudo su sopa Minestrone. Lleva verduras acompañadas de pasta o arroz, en versión caliente o fría, con o sin caldo. Suele llevar judías, cebollas, apio, zanahorias y tomates. Como toque final se añade queso parmesano rallado.

Bisara de guisantes y menta (Marruecos)


En Marruecos combaten el calor con esta  Bisara d tchelbana nanna. Es muy típico del norte del país y sobre todo de la zona del Rif. Se utilizan guisantes secos y se prepara con unas hojitas de menta. También se puede tomar caliente.

Okroshka (Rusia)


Para elaborarla se utilizan ingredientes muy similares a los que se echan en la ensaladilla rusa. La diferencia es que para este plato, las verduras se pican finamente en brunoise. También lleva patata cocida, huevo y jamón. Se mezcla con la bebida kvas y se acompaña con una cucharada de smetana o mostaza rusa.

Hiyajiru (Japón)


Los japoneses reciben el calor del verano con esta sopa hecha a base de dashi, miso blanco y sésamo. Se sirve con jurel a la plancha, tofu, pepino y hojas de shiso.

Naengmyeon (Corea del Norte)


Esta sopa está hecha con fideos finos de alforfón servidos con un caldo frío con diversos tipos de verduras cortados en juliana, huevo duro y ternera fría. Antes de tomarlo se suele añadir mostaza picante y vinagre.

¿Qué os ha parecido este viaje por el mundo? Espero que cuando menos interesante. Como también espero que os guste este salmorejo tan rico que os traigo hoy.  Cuando leáis los ingredientes no penséis que se me ha olvidado el pan. No lleva, pero tampoco es un gazpacho, ya que la pulpa del mango le da una textura como la del salmorejo sin necesidad de miga de pan. Probadlo y me contáis. Os dejo con la receta...

1 mango
1/2 kg de tomates maduros
1/4 cebolleta fresca (opcional)
Dados de rape
Gambas crudas
Pan
Aceite de oliva
Sal

Echamos en el vaso de la batidora el mango y los tomates pelados y troceados junto con la cebolleta cortada en cuartos. Añadimos aceite y sal y batimos bien. Colamos por el chino y reservamos en la nevera hasta la hora de servir.
Cuando vayamos a emplatar doramos trocitos de pan en una sartén con aceite de oliva. Sacamos y escurrimos sobre papel absorbente. En ese mismo aceite, salteamos los dados de rape y las gambas. Escurrimos también. Servimos en copas o cuencos de cristal y adornamos con el rape, las gambas y el pan frito. Buenísimo. Buen provecho!








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